La exposición selectiva es un fenómeno estudiado ampliamente por los psicólogos cognitivos y que nos hace más abiertos a recoger y aceptar aquella información que encaja con nuestras creencias y valores previos que a aquella que los contradice. Esto explica por qué elegimos unos telediarios, periódicos, libros... u otros, o por qué en un debate vamos a apoyar a quien defiende nuestras ideas sin siquiera escuchar al contrario por muy interesante que pudiera llegar a ser su planteamiento.
Este blog surgió de la mediación, pero es mucho más, ideas, conceptos, cambios y oportunidades, todo ello cosas que nos encontramos al caminar y que nos gustaría compartir, ¿Nos acompañas?
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jueves, 1 de octubre de 2015
miércoles, 23 de septiembre de 2015
Las inferencias o el arte de rellenar lo que no sabemos con lo que imaginamos
Esto es algo que sucede cada día, oímos una suceso, vemos una escena y casi automáticamente nos montamos una historia sobre lo que ha pasado, el clásico "a mi me parece que lo que ha sucedido es..." Muchas veces no sabemos toda la información de un hecho, pero eso no nos detiene para sacar nuestras conclusiones, lo que no sabemos con certeza lo suplimos con imaginación y luego contamos nuestra versión de los hechos. Es como las películas esas en las que pone "basado en hechos reales" en las que detallan hasta los pensamientos de los protagonistas. Los guionistas no podían saber en qué pensaban esas personas, pero eso no les detiene ni les supone ningún problema, un poco de imaginación y arreglado.
martes, 15 de septiembre de 2015
Fahrenheit 451, recomendación literaria que remueve conciencias
Hoy estaba leyendo un artículo (The real reason we need to stop trying to protect everyones feelings) en el que el autor comentaba un pasaje de Fahrenheit 451 del Ray Bradbury.
jueves, 10 de septiembre de 2015
El éxito tras el negocio de los mensajes positivos
Lo hemos visto miles de veces, están por todas partes, tazas, cuadernos, imanes, pulseras e incluso papel de cocina. Todo lleno de mensajes positivos, de frases para sonreir y reflexionar.
jueves, 6 de agosto de 2015
La obligatoriedad disfrazada de voluntariedad
Se necesitan voluntarios para hacer algo, si os ofrecéis libremente, perfecto, si no.... ateneos a las consecuencias. El caso del voluntario forzoso es un clásico en nuestras aulas y centros de trabajo, utilizado desde tiempos inmemoriales para dar el aspecto de libertad de elección cuando no existe tal.
jueves, 23 de julio de 2015
Di no a los consejos
¿Cuántos consejos damos y recibimos a lo largo de nuestra vida? La respuesta es sencilla, demasiados. Tenemos una especie de necesidad que irrefrenable de aconsejar y pedir consejo. Cuando alguien nos cuenta algún problema, tenemos una voz interior que nos grita la solución y el camino que tiene que buscar la otra persona. Y cuando el problema es nuestro muchas veces buscamos que alguien nos diga qué hacer.
Basta ya de aconsejar y pedir consejo. Una de las conductas que se denominan "asesinas de la comunicación" es precisamente el aconsejar. Elaborar ese consejo nos distrae, nos crea ruido interior y no nos permite escuchar bien a quien nos está hablando. Además, el receptor del consejo puede sentirse violento o incómodo y que se le pasen por la cabeza cosas del estilo de "¿quién eres tú para decirme lo que tengo que hacer?, no quiero que me soluciones nada, sólo que me escuches". Cuando alguien nos hable debemos apagar a nuestro consejero interior y simplemente escuchar y tratar de entender a esa persona, usando una palabra técnica, empatizar.
Tampoco nosotros deberíamos pedir consejo. Cuando pedimos a alguien que nos aconseje estamos desplazando la responsabilidad de nuestras decisiones a esa otra persona, le estamos lanzando el problema y la carga asociada a las consecuencias, si "la cosa sale bien" todo será fenomenal y comeremos perdices, pero en caso contrario la culpa será de otro y "estoy fatal porque tú me dijiste que hiciera esto, ¿cómo me has podido hacer esto a mí?"
Rompamos con esa tendencia. Cuando nos hablen simplemente tenemos que escuchar y si nos piden consejo "mordernos la lengua", en lugar saltar con un "yo en tu lugar...", preguntar "¿qué has pensado hacer?, ¿qué opciones se te ocurren?, ¿cómo te sentirías mejor?, ¿has pensado en...?" La pregunta es nuestra mejor aliada, nos ayuda a pensar, organizarnos y tomar decisiones libre y responsablemente.
¡¡Feliz día!!
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